Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, exploramos la relación entre brecha de género y las tasas de titulación en Formación Profesional. La fuente de inspiración fueron dos estudios recientes –Beckmann (2025) y Wagner, Dorau y Fournier (2025)– que demostraban que el alumnado alemán matriculado en programas de Formación Profesional “atípicos” para su género tiene más probabilidades de abandonar. Nos preguntamos si ocurrirá algo parecido en el contexto de nuestro país.
El objetivo era comprobar si las mujeres matriculadas en ciclos formativos del ámbito STEM titulaban con menor frecuencia que sus compañeros.
El primer paso fue descargar desde la web del Ministerio de Educación y Formación Profesional los siguientes datos desagregados por ciclo formativo:
Estos datos nos permitieron explorar si esa diferencia en las tasas de titulación varía según:
Antes de empezar conviene dar una pincelada de contexto. Como se observa en el gráfico, la tasa de titulación en Grado Superior (77.2%) supera en más de 8 puntos la de Grado Medio (68.6%). Además, las mujeres titulan con mayor frecuencia que los hombres en ambos casos.
Como hemos visto las mujeres muestran mejores tasas de titulación que los hombres pero el primer resultado importante es que esa diferencia aumenta cuanto mayor es la presencia femenina en un ciclo formativo. Tal y como denota la línea de tendencia del gráfico, existe una relación positiva y significativa entre el grado de feminización de un ciclo formativo y las diferencias de graduación entre mujeres y hombres.
Para verlo de una manera más clara hemos agrupado los ciclos formativos en tres categorías según el porcentaje de mujeres matriculadas tal y como se explica en la nota al pie del siguiente gráfico. En ciclos formativos masculinizados las mujeres muestran tasas de titulación levemente mejores (+1.7 p.p.) pero estas diferencias se acentúan tanto en los ciclos formativos con matricula equilibrada (+6.1 p.p.) como en aquellos donde las mujeres son mayoría (+6.4 p.p. ).
Más allá del porcentaje de mujeres matriculadas, también observamos diferencias de titulación por género según el ámbito. En las familias profesionales STEM las mujeres presentan tasas de titulación prácticamente idénticas a los hombres (+1.25 p.p.) mientras que en ciclos formativos de otros ámbitos las diferencias en la tasa de titulación superan los 6 puntos (+6.3 p.p.)
Esto sugiere que no todo depende del grado de masculinización o feminización del ciclo formativo. También cuentan otros factores que en el caso del ámbito STEM tienen que ver con culturas y entornos profesionales muy masculinizados con baja presencia de referentes femeninos pero también con dinámicas de aula más competitivas o menos inclusivas para quien no encaja en el perfil mayoritario.
Las diferencias en la tasas de titulación de mujeres con respecto a los hombres fluctúan bastante según las familias profesionales. En Grado Superior estas variaciones se hacen patentes incluso entre familias profesionales del mismo ámbito. [Haz click en los botones de la esquina superior izquierda para ver cambios]
Esta variabilidad se observa también dentro de una misma familia profesional. Si tomamos como ejemplo Electricidad y Electrónica, una de las familias profesionales en la que las mujeres titulan en menor medida que los hombres (-6.8 en Grado Superior), al desagregar el dato por ciclo formativo estas diferencias que oscilan entre los 3 y 18 puntos porcentuales en favor de los chicos. En cambio, en Informática y Comunicaciones, la tasa de titulación de las mujeres sigue siendo ligeramente menor (-1.7) pero el rango de variación es mucho menor (-2.6 a -0.1).
La variabilidad entre ciclos formativos de la misma familia profesional sugiere que la masculinización y la pertenencia al ámbito STEM no bastan para explicar las diferencias observadas.
De estos resultados se desprenden varias conclusiones prácticas:
La Formación Profesional tiene un enorme potencial para construir trayectorias profesionales más igualitarias. Pero los datos nos recuerdan que la igualdad no se consigue solo incrementando el número de mujeres en ciclos altamente masculinizados y viceversa, sino también asegurando que quienes acceden a un ciclo formativo, sea cual sea su género, tengan las mismas oportunidades reales de terminarlo con éxito.
Este 11 de febrero es un buen momento para reflexionar sobre ello y para seguir trabajando por una FP donde nadie se sienta “fuera de lugar” por cuestiones de género sea cual sea el ciclo formativo en el que deciden matricularse.